Un 19 de agosto, pero de 1839, se hacía público un invento llamado daguerrotipo que cambiaría la forma de percibir, comprender y registrar nuestro entorno. Años después, la fecha se consolidó como el Día Internacional de la Fotografía. En ese marco, compartimos la experiencia de creación del banco de imágenes institucional de la Facultad de Artes.

En el año 2025, ante la necesidad de optimizar recursos visuales propios, la Unidad de Comunicación y el Área de Foto, Cine y Video de la Facultad de Artes desarrollaron una experiencia colaborativa de diseño y construcción del primer banco de imágenes institucional.
El proyecto se materializó gracias al registro técnico realizado por estudiantes de sexto año de la Licenciatura en Artes – Fotografía, bajo tutoría docente. A través de ese proceso formativo integrador, la creación del banco institucional aportó una experiencia concreta para las y los estudiantes, donde pusieron en práctica no solo conocimientos sino también habilidades y aptitudes.
Como resultado, la facultad cuenta hoy con un archivo visual de alta calidad que documenta y visibiliza la diversidad de propuestas formativas, de género y generacionales. Más allá de las imágenes finales, la experiencia implicó el desarrollo de pautas de uso que promueven el reconocimiento del esfuerzo pedagógico y el respeto a los derechos de las personas retratadas y la autoría colectiva. Las miradas de Alessandra Silva, Alexandra Escarcena, Analía Castro, Antonella Repetto, Belen Guzzo, Carmela Monasterio, Eugenia Gastelú, Guillermo Chales, Leslie Da Costa, Karen Herrera, Lucía Morales y Natalia Tabarez conforman este registro plural, que cuenta quiénes somos y refleja algunas de las acciones cotidianas de talleres, ensayos y prácticas de la facultad.
Este banco no solo nutre nuestros canales de comunicación, tanto gráficos como digitales, sino que funciona como una herramienta de reconocimiento identitario. Este buen resultado de articulación ha permitido proyectar la continuidad de la propuesta formativa para este año 2026, consolidando la metodología colaborativa como una forma de gestión y aprendizaje mutuo.

La mirada de Leslie
Una de las estudiantes, Leslie Da Costa, nos contó algunos detalles de la experiencia:
“entendí que podía poner en práctica lo aprendido de forma profesional. Para mí hacer registro fotográfico significó tomar en serio mi trabajo y aportar mi granito de arena para la Facultad, lo cual me entusiasmaba enormemente”, explicó.
Además, Leslie destacó la oportunidad de mirar más de cerca diferentes espacios formativos, haciéndole reflexionar sobre cómo este tipo de prácticas colaborativas superan los límites disciplinares y crean espacios de intercambio:
“Recuerdo haber entrado a una clase de piano donde una pianista le gustaba que le tomara fotos, entonces posaba y tocaba una canción con los ojos cerrados. A ella le encantaba ser fotografiada y a mi me encantaba escucharla tocar el piano. Fue una experiencia hermosa. Tuve muchas experiencias así, en las cuales siempre me recibieron como una estudiante más, con una sonrisa y buena onda. Especialmente el profesor Sergio Fernández, quien me hizo sentir muy bienvenida en sus clases.
Por último, en el proceso de registro conocí a diferentes estudiantes de música e hice varios amigos lo cual más tarde me llevó a colaborar con ellos en una exposición de fotografías con performance de música”.
Sobre su proceso de enseñanza – aprendizaje destacó la paciencia y concentración como elementos clave del trabajo que comparten músicos como fotógrafos:
“Para hacer el registro en clases de música creo que es importante tener paciencia, estar en silencio y pensar tanto en la luz como en las expresiones de los músicos. Me interesa particularmente la concentración al tocar el instrumento como la distensión del cuerpo al equivocarse en una nota y volver a empezar, lejos de sentir frustración. Me inspira pensar en la paciencia y concentración que podemos compartir tanto músicos como fotógrafos en nuestra práctica académica”.

