Leudar la danza

El 21 de marzo de 2023 el Consejo de la Facultad de Artes aprobó su estructura académica donde el nuevo Instituto de Artes Escénicas se suma a los ya existentes de Bellas Artes y Música. Este tercer pie corre con la ventaja de tener desde 2018 la Licenciatura en Danza Contemporánea como piedra fundamental. Con este hilo conductor y atravesados por el Día de la Danza conversamos con las docentes Paula Giuria y Vera Garat, coordinadora y asistenta de coordinación de la carrera, acerca de la etapa de maduración que vive la Licenciatura y las posibilidades de ampliación que se vienen.

En 2018 la Licenciatura en Danza Contemporánea de Facultad de Artes (Udelar) se propuso un cambio de paradigma sobre cómo se piensa, se hace y se enseña-aprende danza. Es así que a contrapelo de lo que sucede en el resto de las instituciones tanto a nivel nacional como internacional, la Licenciatura es de libre acceso y no hay examen de ingreso. La primera cohorte recibió más de 300 estudiantes, todo un anuncio en relación a la demanda y espera por este nuevo campo de conocimiento, de investigación y de creación artística de la carrera. De entrada, esta masividad provocó pensar metodologías tan abiertas como específicas para que todas esas personas inscriptas pudieran formarse de acuerdo a sus intereses, saberes y cuerpos. Al poco tiempo de iniciar, la pandemia y el tiempo de la virtualidad supusieron reflexionar nuevamente acerca de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Este continuo estudio de las prácticas docentes ha hecho darse espacios y tiempos para la sistematización e investigación de esos procesos en la carrera. Ahora, con los primeros egresos y con esta nueva etapa de constitución del Instituto de Artes Escénicas se abre un camino de “ampliación” donde se construye con otros.
 

– La Licenciatura en Danza Contemporánea se creó en 2018, ¿cómo evalúan el crecimiento de la carrera y qué destacaría en ese proceso?

Paula Giuria: Son muchísimas las cosas que se pueden destacar. Por un lado, el logro. En esto de generar una carrera sin prueba de ingreso, gratuita, etc. que recibió 300 estudiantes en su primera edición, después 200, después atraviesa la pandemia, con todo esto como que hemos ido llevando la carrera que se va construyendo desde una pregunta constante sobre el quehacer de nosotras como docentes, de las pedagogías que utilizamos. Nosotras decimos que la propia Licenciatura es como un campo de investigación sobre nuestras formas pedagógicas en danza porque no es la más habitual la de formar personas tan heterogéneas. Quizás lo que más podría destacar es esta especie de investigación empírica, pero también teórica en relación a las pedagogías que vamos desarrollando en danza y a la investigación permanente. Hemos logrado que realmente la licenciatura se parara en ese lugar que nosotros pretendíamos, de la investigación, de la pregunta, de egresades. Tener hasta logros de estudiantes que se van haciendo visibles, como se van transformando en nuestros colegas profesionales, que van estando presentes en los espacios de danza. Eso también es muy lindo de ver. Nuestra carrera tiene bastantes contenidos de lo que se podrían denominar teóricos y se va dando un desarrollo muy fuerte de la reflexión en el campo de la danza dentro de la licenciatura. Gran parte de esta reflexión se lleva adelante en las prácticas creativas, de todo tipo, por gente muy jovencita, por estudiantes, por nosotras también. Eso también es muy rico, ver cómo los estudiantes van pensando, van desarrollando sus textos, sus pensamientos, sus reflexiones.

Vera Garat: De alguna manera pienso que gran parte del proceso se ha transformado en pasar de pensar la danza dentro de la Universidad y el desarrollar estas pedagogías que planteaba Paula (esos modos de enseñanza que son super particulares) a empezar a entenderlos como un campo de conocimiento cada vez más vasto y de a poco se va consolidando en posibles campos de investigación. Desde que empezamos hasta ahora pasamos de un foco muy fuerte en lo que era la implementación de la Licenciatura y el desarrollo de esto que siempre fue desde la pregunta, desde la incertidumbre. También desde la sorpresa de la demanda que hay, porque en los primeros años llegaron estudiantes que entendíamos que estaban esperando mucho esta Licenciatura. Y en ya este es el sexto año sostenido de una cantidad de estudiantes que da cuenta que es una necesidad también del contexto. Ahora estamos en un momento en el que podemos ver áreas de conocimiento en las cuales estamos, a través de la enseñanza, las docentes y estudiantes, metiéndonos muchísimo. Además que estas son líneas de investigación para ir comunicando, sistematizando, aprendiendo más, investigando más en estos conocimientos. De a poco, el tiempo nos está dando una experiencia que nos permite ir leudando las prácticas y entendiendo que hay distintas áreas que estamos abarcando y que cada vez son más amplias.

Paula: Capaz que esto suena como lo más obvio: la democratización de la danza. Antes para estudiar danza básicamente tenías que pagar. Como nos formamos todas nosotras, yendo a pagar clases a un lado u otro. Ta, está el Sodre que empezó a tener danza contemporánea, pero son pocos estudiantes. Realmente yo creo que esto de la democratización, de poder acceder a estudiar danza de manera gratuita y sin tener una restricción por tu fisicalidad, eso es también un logro. A veces ni lo mencionamos porque es super obvio y lógico, pero es importante siempre para mí traerlo, rescatarlo, recordarlo.

En ese sentido, la propuesta de la licenciatura es una experiencia innovadora incluso a nivel internacional. El año pasado en las jornadas de educación artística, la asistenta académica y docente de Danza Contemporánea, Ayara Hernández subrayaba uno de los postulados de la carrera: cualquier cuerpo puede danzar, ¿cómo se habilita ese espacio en términos metodológicos?

Paula: Sí, creo que fue como pararse en un paradigma diferente de dos cosas. Una es la heterogeneidad y otra la masividad. La idea de que en la danza tienen que ser grupos chicos, y nosotros en primer año imaginate que con 300 estudiantes teníamos grupos de 50 en las unidades curriculares donde se mueven, entonces era un montón de gente. Y ahí eso que parecía que podía ser un problema se empezó a generar justamente una potencia las dos cosas, esa masividad y esa heterogeneidad. Empezó a transformarse en algo super interesante lo que estaba pasando y que es verdad que es bastante inédito, o por lo menos yo todavía no lo vi en ningún lado.

– ¿Cómo lograron transformarlo en una potencia, en una oportunidad, dónde estuvo la clave?

Vera: Previo a esto, en los distintos niveles de enseñanza la danza está bastante relegada. Sí existe bachillerato artístico que permite a los estudiantes entrar en diálogo con prácticas diversas de danza, pero que la Universidad esté ofreciendo una carrera de libre ingreso de danza, hace que también muchos estudiantes que quizás no tienen relación en el liceo, que en la escuela tienen una relación totalmente diferente a lo que puede ser el imaginario de la danza, entren a estudiar desde un lugar de mucha curiosidad, pregunta, incertidumbre y con ideas super heredadas de lo que la danza es. Esta posibilidad y este mensaje que da la Universidad de ofrecer una Licenciatura en Danza Contemporánea, como carrera que abre a un campo de conocimiento, es muy fuerte a nivel cultural.

Yo estoy medio empapada de haber estado hace poco con muchos estudiantes y eso genera mucha curiosidad, de lo que puede ser el desarrollo de una carrera personal en ese campo o también lo que puede ser esa práctica a nivel profesional, a nivel de lo que puede ser con el contexto, con el medio, etc. Lo quiero marcar porque es algo que costó mucho y que hace la diferencia del desarrollo de muchísimos estudiantes. Cada vez más estudiantes que están estudiando danza en la Universidad. Y luego el gesto que no haya prueba de ingreso. Hay una decisión muy clara inicial, que trabajaron Melisa [García] y Paula [Giuria] que fue decidir no hacer una prueba de ingreso, abrir una Licenciatura sin prueba de ingreso y tiene que ver con un paradigma del cuerpo, de entendimiento de lo que es la danza en las relaciones culturales, en las relaciones artísticas, qué conocimiento trae eso y qué cuerpo son los que bailan, bailamos.

Paula: Un día con Melisa [García] decíamos “y si hubiera una prueba de ingreso, ¿cómo sería?”. ¿Cómo haríamos una prueba de ingreso? ¿Qué sabés, para una persona que va a entrar a una carrera a investigar en danza, en el cuerpo, en la escritura..? No sabés cuál es el interés que esa persona va a encontrar, cómo se va a desplegar, qué cosas de la danza le van a interesar. Entonces cómo haríamos esa prueba de ingreso, jugábamos que nunca lo hicimos, si tuviéramos que poner un cupo haríamos un sorteo. Pero qué sabemos, es despegarse de la idea que tienen que tener unos cuerpos flexibles, tienen que tener conocimientos previos. Ese es un poco el imaginario, pero acá la idea es un la opuesta. Es ta, vamos a hacer la pregunta qué danza sale de esta formación particular, ese es el giro que dimos. No esperamos en concreto personas que hagan esto, aquello, que bailen como yo, como vos. Sino que es poner en juego, abrir el campo de la experimentación y la investigación, obviamente que con herramientas y ahí ver qué va surgiendo y que van desarrollando. A cada persona qué le va interesando, qué va desplegando, qué encontrando. Hay quienes les interesa más de repente la parte más teórica, en general son más performativos y les gusta mucho la escena. Por lo menos es lo que vemos en los trabajos finales. Son también muy transdisciplinares como es el propio campo de la danza, obviamente que la contemporánea tiene esta característica. Pero los estudiantes en ese sentido son super transdisciplinares, para eso está buenísimo la Facultad de Artes. Cada uno va encontrando su forma de ir haciendo su camino y de ir profundizando su interés. Entonces una como docente se pone en ese lugar.

Vera: Y más allá que los estudiantes quieran hacer un recorrido por ejemplo de creación que puede ser un área, la creación es más conocido tiene más historia, igual no es lo mismo hacer una carrera enfocándote que querés ser creador en una carrera que tiene este posicionamiento que entiende la creación desde un lugar super amplio, inclusivo. En el que no está posicionado que vamos a trabajar con estos cuerpos, con estos saberes previos o con estas estéticas. Creo que más allá de que los estudiantes tienen bastante autonomía en el tipo de trabajo que van y quieren hacer, el mensaje de entrar a una carrera que no tiene prueba de ingreso amplía totalmente la idea de lo que la danza hace en el medio o hace en el contexto. En lo que la danza es o podría ser.

Paula: Y luego una cosa re linda, esta cuestión de los pares como al ser muches y tener que compartir el espacio, tener que hacerse cargo. Ahí se gana en autonomía y también se aprende mucho del otre todo el tiempo. Aprendés del docente, pero el docente aprende del estudiante. Y es lindo eso ver cómo les interesa y les importa la opinión del otro, la discusión con el otro o sea como que a mí a veces me sorprende gratamente eso. Está bueno.

Vera: Marca quizás valores previo a la idea de la enseñanza, o la carrera o la profesión. Hay ciertos valores que están también atravesando el espacio que tiene que ver con esta posición de compartir, de intercambiar, de la heterogeneidad, del cruce de cuerpos heterogéneos, historias heterogéneas, clases ojalá cada vez más heterogéneas. Eso que se instala como valor atraviesa también el espacio de enseñanza. El propio campo al ser un campo vincular, el trabajo del cuerpo trabaja lo vincular, lo relacional, el contacto.
 

– El sostener…

Vera: Es muy coherente que estos valores estén sosteniendo quizás una práctica de contacto. O quizás una práctica con ojos cerrados, una práctica de imaginación, de los posibles.

Paula: No en detrimento de otras formaciones [pero] yo estudié en un lugar donde la gente era elegida para entrar, que es lo que pasa en casi toda la formación [en danza]. Entonces ahí se parte de una cosa que infiere en la formación. Está bueno que acá no somos elegidos. Somos gente que eligió venir, eso creo que está bueno.
 

– Ustedes hablan del aprendizaje que les ha llevado todo este proceso como cuerpo docente y que aprenden con las y los estudiantes en este caminar que tuvo la carrera. Ahora estamos viviendo un nuevo hito no solo dentro de la carrera de Danza sino de la Facultad de Artes como tal, que es la constitución del nuevo Instituto de Artes Escénicas. ¿cuáles son las oportunidades y desafíos que trae este momento? ¿Cambia algo?

Paula: Cambia. En el sentido de que por lo menos abre y amplia, y es un montón. Decís Artes Escénicas y esa pregunta qué es artes escénicas, cuáles son, si son artes vivas… todo ese campo. La primera cosa que está buenísima es la ampliación, pensar en muchas otras cosas. Cosas que conocés más, que conocés menos. Entonces creo que ahí ya de entrada hay un cambio en el pensamiento. Como decía [Rodrigo] Arim de la Facultad de Artes (clic aquí), que exista un Instituto de Artes Escénicas en la Universidad, es que exista en el Uruguay (aunque hay un Instituto de Artes Escénicas del Ministerio de Educación y Cultura que tiene otros objetivos). ,Cambia en ese sentido de ampliación del campo y trae muchas nuevas preguntas. Nosotros estamos muy como a la expectativa. No hay un plan concreto porque como solemos hacer en la Universidad todo hay que hablarlo, discutirlo, es un cogobierno. Uno tiene un imaginario: va a haber nuevas ofertas curriculares. Pero lo primero es la discusión, la reflexión en torno a qué queremos. Próximamente va a entrar un recurso a través de concurso a la nueva unidad académica Teatralidades.

Yo creo que es tremendo desafío y se va a ir construyendo.

Vera: También algo que me parece que sucede por el tiempo que estamos dentro de la Licenciatura en Danza, es que al mismo tiempo que estamos pasando por estas primeras generaciones de egresados y entendiendo cómo funciona el Plan de Estudios, cuestiones que están funcionando y otras que debiéramos ir transformando, llegamos a un tiempo que podemos observar la Licenciatura. Y al mismo tiempo que se está armando este Instituto de Artes Escénicas, empezamos a conformar unidades académicas que pueden abrir líneas de investigación, grupos, delineando cuestiones que tienen que ver con el desarrollo de las funciones universitarias. Que claro, habíamos estado muy enfocadas en el desarrollo de la enseñanza, trabajando en investigación mucho desde la práctica. Y tenemos un montón de cosas para sistematizar y para investigar. Entonces el trabajo del Instituto no solo materializa o hace visible lo que podría ser ampliarnos y expandirnos en relación a las disciplinas o los campos fuera como puede ser teatro, circo y más que abarcan las artes escénicas; sino también las relaciones que tiene el campo de las artes escénicas dentro de la Universidad y el cruce con los otros institutos. Hay algo ahí que empezamos a formar esta una nueva estructura y esta estructura amplía.

Paula: Además así como somos una Licenciatura nueva vamos a ser el Instituto nuevo, porque tanto el Instituto de Bellas Artes como el Instituto de Música son nuevos como Institutos pero ya tienen mucha historia en otra estructura. Nosotros vamos a formar un instituto nuevo, entonces está buenísimo lo que nos toca en esta historia de construcción y todas las preguntas que te vienen en relación a cómo, con quiénes, etc. Sin duda estamos entusiasmadas.
 

– El cuerpo docente no es muy grande y sin embargo ha trabajado de forma constante. Y ahora se viene con este nuevo Instituto también un nuevo desafío. Lo asocio con lo que hablaban de la inclusión y la heterogeneidad, esa ampliación tiene que ver con lo vinculante, con lo articular, con el ir tejiendo.

Vera: Totalmente, incluir, sumar miradas, sumar saberes. Algo super importante, que es pasar de ser fuera de la universidad a dentro de la universidad. Eso es incluir saberes y hacerlos parte también de un proceso, cruzándonos con gente, eso es lo interesante terminar hablar de esto. Se une con este gesto de la no prueba de ingreso. Varias de nosotras trabajamos mucho en lo vincular y en el entramado de redes en varios niveles no solo desde el trabajo de lo corporal, sino desde el trabajo en equipo y creo que ahí nos ha ayudado bastante a ir pensando estos tejidos y ojalá que en el Instituto se siga pensando así.

Paula: Tenemos un equipo fuerte que lleva adelante todas estas cuestiones, este es un trabajo colectivo, también son docentes de Bellas Artes y de Música que trabajan en la carrera, también es Decanato, es Bedelía…

Vera: El Plan de Estudios abarca ese cruce, incluye docentes de los otros Institutos, desde su propuesta inicial, la Licenciatura ya trae esa invitación.

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