Conocé la experiencia de Martina Mansilla, estudiante de intercambio

Gracias a los distintos programas de movilidad y a los convenios que tiene Facultad de Artes, personas de diferentes países nos eligen para realizar sus estudios de grado y posgrado. En este segundo semestre de 2023 recibimos a seis estudiantes que se suman a quienes ya cursaron el primer semestre en Facultad de Artes. Provienen de Argentina, Colombia, Estados Unidos, Francia y México y representan a siete universidades.

Conversamos con Martina Mansilla, estudiante de intercambio de la Universidad de las Artes (Buenos Aires, Argentina) para conocer su experiencia académica en este otro lado del Río de la Plata.

Martina Mansilla es estudiante avanzada de la Licenciatura en Escenografía de la Universidad de las Artes (UNA, Buenos Aires, Argentina). La modalidad de intercambio que realiza es libre, lo que le permite homologar en su universidad los cursos que realiza aquí. Llegó en la primera mitad del año 2023 a nuestro país para cursar el 4to año de la Licenciatura en Fotografía. En paralelo realiza un curso del Área de Artes Gráficas y el Taller Paralelo de Libre Orientación Estético Pedagógica Javier Alonso. En principio se iba a quedar solo un semestre (marzo – julio), pero solicitó la extensión hasta el final del año porque “realmente lo estoy disfrutando”, confiesa.

Martina reomienda la experiencia “La gente es buena, me recibieron bien, hay predisposición al intercambio y flexibilidad para acomodarse y articularse para que te acomodes bien” cuenta.

– ¿Qué te impulsó a realizar esta movilidad y por qué elegiste Facultad de Artes en Uruguay?

– Siempre me gustó viajar, me gusta el intercambio cultural, me parece que es super enriquecedor como persona y para la vida. En el trabajo artístico lo siento super importante también y se dio la oportunidad, con mi pareja decidimos tener la experiencia de un intercambio. Cuando tuvimos esta idea fui averiguando acerca del intercambio y con qué países tenía la UNA el intercambio homologado. Empecé a averiguar sobre la Udelar y la Facultad de Artes de acá, además Buenos Aires de Montevideo está cerquita, era una buena propuesta.


– Eso te permite ir y volver…

– Claro, por algunos trabajos que tengo allá, entonces cualquier cosa tenía la opción. Me gustó la propuesta cuando la empecé a vichar el año pasado [2022].


– ¿Cómo fue que optaste desde la Escenografía por Fotografía, Diseño Gráfico y el Taller Alonso?

– Es que la Escenografía tiene muchas aristas en su creación o en su conjunto visual. En Escenografía podés hacer la parte de realización, podés hacer la parte de luces, pensar la escenografía propiamente dicha, hay toda una parte de moviliario, maquillaje, vestuario… Como que son muchas cosas y siempre hay herramientas que te sirven para seguir creciendo. A mí la fotografía me gusta hace muchos años, hago fotografía amateur y la luz de por sí ya me llama bastante la atención, en el escenario, la puesta en escena, el encuadre. Entonces [opté] por Fotografía cuando estaba viendo la página que se nos ocurrió de venir por acá. Dije “¡ayy fotografía!”, como que siempre fue algo pendiente, suma mucho a la Escenografía. El Diseño Gráfico lo que tiene es que me gusta el trabajo de herramientas que te da. Por más que sea tocando para probar diferentes cosas, nunca tuve una formación de herramientas digitales, entonces me parecía que lo que podía aprender dentro de la carrera de Diseño me iba a servir también a futuro. Y el Taller Alonso se me presentó cuando llegué previo al inicio de clases, me contaron sobre el Taller, que no lo entendía muy bien pero una vez acá entendí cual era la idea. Los chicos de movilidad muy amablemente antes de las clases me programaron entrevistas con todos los docentes de los talleres.


– Y te decantaste ahí por el Taller Alonso.

– Además empecé a averiguar, vi el artista importante que es y cómo trabajó para la Facultad de Artes y todo lo que defendió a la Facultad en la última dictadura, entonces fui por ese lado.


– Qué interesante toda esa investigación que hiciste y ¿qué subrayarías de esta experiencia que estás teniendo en términos de aprendizaje?

– Hay algo que me gustó y me sorprendió mucho porque uno viene con la idea de bueno, voy a aprender a manejar las diferentes funciones de una cámara o voy a aprender a usar Illustrator, pero más allá de todo eso, que sí lo estoy aprendiendo, me sorprendió mucho el tipo de enseñanza que tienen. Que eso, viniendo de otra Facultad con una línea completamente diferente, se nota mucho. Lo que tienen acá que me sorprendió es una enseñanza activa con aprendizaje entre pares, o sea las propuestas se entregan a los alumnos y se hace mucha puesta en común. No es que venís a una clase, por lo menos en estas dos licenciaturas [la de Fotografía y la de Diseño Gráfico] escuchás un montón de teoría y te ponés a trabajar y te dicen si está bien o está mal. Eso no existe. Sino que se promueve en el aula, desde una horizontalidad, un aprendizaje para todos entre los estudiantes y entre los profesores, que es como super lindo para trabajar el proceso creativo y para el desarrollo también. Eso es lo que más me gusta, entendiendo que hay otras universidades que no se manejan de esta manera. En segunda posición me encanta como se manejan en estos tres pilares de Extensión, Investigación y Enseñanza. Tanto como con Diseño Gráfico como con Fotografía se está haciendo trabajo de Extensión, intercambio con la sociedad en paralelo. Estamos trabajando en este momento con personas privadas de libertad y con grupo LGBTIQ+ sobre Derechos Humanos. Justo este año son los 50 años de la última dictadura aquí en Uruguay, entonces hay como un ida y vuelta con la sociedad, poder estar parados desde la Facultad de Artes es super aprovechable y muy rico para el aprendizaje.


– Si tuvieras que hacer una recomendación sobre el intercambio a otra/o estudiante, sea o bien de Buenos Aires, algún compañero/a tuya de allá o bien de aquí, ¿qué le dirías?

– Que se anime, es muy lindo. Más allá del vértigo que te puede generar moverte del país, todo el inicio que suele ser más burocrático por las aprobaciones, las cartas de motivación (por lo menos hay muchos requisitos que se tienen que cumplir en un inicio) que tal vez te hacen bajar los brazos, pero una vez establecido, conociendo, intercambiando y relacionándote con personas que tienen diferentes experiencias, no hay pérdida. Te puede pasar que no te acostumbrás y no te gusta, pero ir e intentarlo por lo menos de ese no gustar sacás experiencia. Más en una Facultad de Artes, uno termina teniendo un estilo, una impronta a partir de las experiencias y de todo lo que vas a aprendiendo en la vida y me parece que el intercambio cultural desde ir a comprar una factura, hasta un profesor que te enseña teoría del color de otra manera. Yo aprendí teoría del color millones de veces, en Maquillaje, en Lenguaje y todas las veces; y acá también. Siempre se puede rescatar algo. Tal vez uno piensa que son un montón de cosas y que no se va a acostumbrar y que no va a poder encajar pero hay que confiar en el camino y en el proceso.

Fotografías: Unidad de Comunicación, Facultad de Artes, Udelar.


La movilidad permite participar de programas académicos en instituciones extranjeras tanto de manera presencial como virtual, con la finalidad de cursar experiencias educativas y/o de investigación.

Actualmente se encuentran abiertas:

  • – las Becas para el año 2024 del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) para estudiantes de posgrado y docentes: clic aquí.
  • – la convocatoria del Programa Erasmus+ Proyecto KA171 para la movilidad con la Universidad de Bologna (Italia) de estudiantes de grado, personal TAS y docente: clic aquí.

Más información acerca de los programas de movilidad y convenios puedes comunicarte con la Unidad de Apoyo Académico de Grado y Posgrado y Educación Permanente (UAAGPEP): ugps@artes.udelar.edu.uy

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